Más de la mitad del carbono (CO2) acumulado en los bosques del mundo se encuentra en áreas donde los árboles son relativamente jóvenes, menores de 140 años, en lugar de en las selvas tropicales.

Estos árboles se han “regenerado” en terrenos antes agrícolas, afectados por incendios o cortados para su aprovechamiento forestal. Su juventud es uno de los principales motores de captación de carbono (CO2), según un reciente estudio de la Universidad de Birmingham en el Reino Unido.

Es sabido que los bosques son importantes sumideros de carbono: son ecosistemas capaces de capturar y almacenar grandes cantidades de dióxido de carbono. Hasta ahora se asumía que eran los bosques tropicales densos los que más se ocupaban de esta labor.

Investigadores del Instituto de Investigación Forestal de Birmingham (BIFoR) de la Universidad de Birmingham en el Reino Unido han realizado un nuevo análisis de la biosfera global utilizando una novedosa combinación de datos y modelos informáticos.

El resultado es el estudio titulado “El papel de la regeneración forestal en la dinámica global de los sumideros de carbono ”, publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América (PNAS) y financiado por la Comisión Europea.

Los investigadores calcularon la cantidad de carbono acumulado entre 2001 y 2010 en áreas de bosque antiguas y establecidas y compararon los resultados con los obtenidos en zonas de bosque que están volviendo a crecer tras experimentar actividades humanas como la agricultura o el aprovechamiento forestal o incendios.

Significativo efecto de la edad en la absorción de CO2 en latitudes medias y altas

La absorción de carbono por los bosques se debe, por una parte, al crecimiento de los árboles provocado por el mayor nivel de CO2 en la atmósfera.

Pero ahora también se ha constatado que el efecto de la edad representa alrededor del 25% del total de CO2 absorbido por los bosques.

Además, este efecto se ha registrado principalmente no en los trópicos, sino en los bosques de latitudes medias y altas.

Un ejemplo de esto son los estados orientales de Estados Unidos, donde los colonos establecieron tierras de cultivo, luego abandonadas cuando migraron hacia el oeste a fines del siglo XIX. Las tierras abandonadas se convirtieron en el Bosque Nacional de los EE. UU., junto con otras zonas abandonadas durante la Gran Depresión en la década de 1930.

Otras áreas importantes de regeneración forestal son los bosques boreales de Canadá, Rusia y Europa, que han soportado años de aprovechamientos e incendios forestales. Los programas de reforestación a gran escala en China también están contribuyendo de manera relevante a formar este sumidero de carbono.

 Es importante tener una idea clara de dónde y por qué se está produciendo esta captación de carbono, pues nos ayuda a tomar decisiones específicas e informadas sobre la gestión forestal, según el Dr. Tom Pugh, del Instituto de Investigación Forestal de Birmingham (BIFoR).

La investigación destaca la importancia de los bosques templados en la mitigación del cambio climático y muestra con mayor claridad la cantidad de carbono que se espera que capten estos bosques en crecimiento en el futuro.

Esto es particularmente importante debido a la naturaleza transitoria de la regeneración de un bosque: una vez que el ritmo de crecimiento se desacelere, este importante sumidero de carbono desaparecerá a menos que se produzca una reforestación adicional.

La cantidad de CO2 que los bosques pueden absorber es finita: en última instancia, los programas de reforestación solo serán efectivos si trabajamos simultáneamente para reducir nuestras emisiones, dijo el Dr. Pugh.

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