Las inspecciones sorpresa se han convertido en el paso definitivo para comprobar que la calidad del pellet ENplus® fabricado en España está garantizada.

España cuenta con 38 productores con certificado en vigencia y es el segundo país de Europa en número de empresas dentro del esquema ENplus® por detrás de Alemania.

La competencia en el mercado ha sido, sin duda, uno de los revulsivos para que la calidad general del pellet español haya aumentado, como también lo está siendo el control del fraude mediante inspecciones sorpresa iniciado por la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa, licenciataria de la certificación en España.

AVEBIOM realiza desde 2013 dos tipos de inspecciones sorpresa:

  1. Por un lado, acude sin previo aviso una vez al año a todas las plantas de producción con certificado ENplus® en vigencia, además de las visitas programadas anualmente por AENOR, según establece el Manual del sello.
  2. Y por otro, se encarga de adquirir sacos comercializados en puntos de venta al público.

Todas las muestras recogidas se envían posteriormente a laboratorio para ser analizadas.

Muestras por sorpresa en fábrica

  • Una vez en las instalaciones de la empresa en inspección, técnicos de AVEBIOM toman una cantidad de pellet directamente de la línea de producción, justo antes del envasado.
  • Después de homogeneizar todo el material extendido sobre una superficie limpia, se divide en 4 partes para ir llenando dos sacos de 10 kg.
  • Uno será la muestra que se envía al laboratorio y el otro, la contramuestra que permanecerá custodiada en las dependencias de AVEBIOM por si se requiere repetir el examen.
  • Cada saco está marcado con una pegatina donde figuran el nombre de la empresa, la fecha de la inspección y un número identificador.

Según Pablo Rodero, responsable de ENplus® en España, las inspecciones sorpresa han logrado que las empresas hayan terminado de depurar sus procesos y obtener mejores resultados en los análisis del producto.

El control de la materia prima es fundamental, afirma Xavier Alos, director comercial de Novalia, empresa certificada desde 2015 y en cuya visita sorpresa esuvo presente Bioenergy International.

En su opinión, las inspecciones sorpresa son una forma de control que ayuda a mantener la producción regular y constante.

Hasta hace poco, cualquier suministrador que quisiera adquirir un gran volumen de pellet comprobaba por sí mismo la calidad acudiendo a la fábrica para tomar muestras y enviarlas a laboratorio antes de realizar la compra.

Esta comprobación no es más que una acción puntual que “no garantizaba la calidad a lo largo del tiempo, clave del sistema de certificación ENplus®”, resalta Pablo Rodero, responsable de ENplus® en España y nuevo presidente del Consejo Europeo del Pellet.

Ahora, el sello ENplus® se encarga de garantizar sin dudas la calidad constante del pellet certificado, en cualquier parte del país y en cualquier momento del año.

Control de la calidad del pellet en planta

En las instalaciones de las fábricas certificadas se realizan análisis de producto de forma regular.

Por ejemplo, en el laboratorio de la planta Novalia, asegura Xavier Alos, se realizan comprobaciones de dureza, finos, cenizas y humedades cada 15 minutos.

Laboratorio de CARTIF. Análisis de pellet ENplus®

Análisis de los parámetros clave

Una vez recogidas las dos muestras, AVEBIOM envía una de ellas a un laboratorio para que se realicen los ensayos oportunos que confirmen si el pellet se ajusta a la certificación.

Uno de estos laboratorios es el de CARTIF, el primer centro de España en acreditarse por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) en todos los parámetros regulados por ENplus® .

Miguel Ángel Sánchez, responsable técnico del laboratorio de CARTIF, explica el proceso que sigue una muestra procedente de una inspección sorpresa.

Tras recepcionarla en el centro, se codifica y se registra de forma interna antes de almacenarla en el laboratorio.

La duración de todo el proceso, hasta que se expide el informe final, se estima en un máximo de 2 semanas.

Las muestras recogidas en planta se someten a un análisis de alcance completo, que abarca todas las variables que definen la calidad ENplus®, mientras que a los sacos de venta al público se les practica un análisis de alcance reducido que incluye solo los parámetros críticos de “humedad total”, “contenido de cenizas”, “durabilidad mecánica” y “contenido en finos”.

Asegurar el resultado

El análisis de cada parámetro conlleva la realización de dos réplicas como mínimo; los valores obtenidos y las desviaciones deben estar dentro de los límites que marca la norma.

Si esto no ocurre, el laboratorio vuelve a realizar el ensayo con otras dos réplicas, consciente de la importancia que tiene para el productor el sentido del resultado.

“El laboratorio quiere estar seguro del resultado que ofrece al cliente, sobre todo en caso de que sea negativo”, asegura Miguel Ángel Sánchez.

Algunas variables, como la durabilidad mecánica, están relacionadas muy intimamente con el proceso de peletización y sus desviaciones de los valores normalizados se pueden corregir mejorando dicho proceso. En concreto, el límite mínimo para este parámetro fue ajustado en la última versión del Manual.

Otras están ligadas a la propia naturaleza de la biomasa, como el contenido en cenizas. Aunque también está influido por el proceso; por ejemplo, si se contamina de inertes cuando se moviliza el material dentro de la fábrica.

Aunque han encontrado algunas diferencias entre los controles programados y las inspecciones sorpresa -no de forma habitual ni llamativa- Miguel Ángel Sánchez opina que “el productor debe considerar el informe final como un documento de mejora”.

Pablo Rodero es responsable de ENplus® en España y nuevo presidente del Consejo Europeo del Pellet, propietario de la marca, durante los próximos dos años. Durante su mandato asegura que se va a profesionalizar aún más el esquema de calidad ENplus®. También se intentará armonizar su implementación en todos los países donde está vigente a través del nuevo manual 4.0., más orientado a los diferentes tipos de usuario de producto certificado y con criterios mejor definidos para luchar contra el fraude.

Miguel Ángel Sánchez, responsable técnico del laboratorio de CARTIF, explica el proceso que sigue una muestra procedente de una inspección sorpresa.

Publicado en Bioenergy International BIE 44 – Verano 2019

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