La primera red de calor de alta temperatura con biomasa de la Península comienza a suministrar energía a 6 industrias del polígono La Valldan, en la localidad barcelonesa de Berga.

La Mancomunitat de Municipis Berguedans per a la Biomassa es la propietaria de esta singular instalación, que se concibió como forma de valorizar la biomasa de los bosques de la comarca tras los efectos que tuvo en el mercado de la madera el huracán Klaus de 2009 (millones de metros cúbicos de madera francesa derribada por el ciclón inundaron el mercado europeo a precios muy bajos).

El corazón de la sala de calderas son 2 calderas Eratic de biomasa de 2,3 MW cada una, instaladas por Grupo Innergy. Estas calderas utilizan astilla forestal para calentar aceite sintético a 300 ºC, que intercambia su energía con dos redes, una de alta temperatura (300 ºC y 13 bar) y otra de agua caliente (80ºC y 8 bar).

Las dos redes se distribuyen por dos ramales: el más largo recorre casi 1400 m hacia el norte, hasta el punto más alto y alejado del polígono. Otro tramo más corto abandona la sala de calderas hacia el oeste.

Primera fase: una caldera y seis clientes

La red ha arrancado con una sola caldera, suficiente para suministrar a los primeros seis clientes, 2 con grandes necesidades energéticas: una fábrica de toldos que requiere 2 MW de alta temperatura y realiza intercambio aceite-aceite, y una industria cárnica que necesita 1 MW de agua sobrecalentada y realiza intercambio aceite-agua.

La red de agua caliente intercambia el calor con el aceite en la propia sala de calderas y bombea el agua directamente a las 4 empresas conectadas para calefacción y ACS.

La central térmica coloca un intercambiador de calor en la entrada de cada cliente. Las industrias se encargan de adecuar sus instalaciones para conectarse y recibir la energía de la red.

Galería transitable

Una de las fases más sensible de la instalación ha sido la construcción de la galería de hormigón armado de 1,8 m de altura y 1,8 m de ancho, por cuyo interior discurren las tuberías que llevan el aceite térmico y el agua caliente a las industrias.

La galería permite el acceso a los mantenedores y cumplir con la normativa de seguridad. Además en caso de fuga o rotura de una tubería –extremo este poco probable- sirve de contenedor de confinamiento del aceite.

Gestión forestal sostenible

Uno de los hitos de esta iniciativa ha sido el cambio de modelo del aprovechamiento y comercialización de la biomasa por parte de la Mancomunitat, señaló Enric Vadell, subdirector general de Boscos.

La subasta en pie de la madera al mejor postor ha dado paso a un sistema en el que el aprovechamiento se planifica por cantones de gestión conforme a un documento técnico redactado por la Mancomunitat y la madera se adjudica por subasta pública según calidades directamente a las industrias consumidoras –normalmente aserraderos-.

Solo la madera que no se considera apta para estas industrias se destina a usos energéticos.

La biomasa se acopia hasta que la humedad se reduce al 25-30% y entonces se astilla con un equipo propio y se criba para separar los finos. El stock habitual ronda las 2.000-3.000 toneladas.

Compromiso político y social

Además de la Mancomunitat de Municipis Berguedans per a la Biomassa, el proyecto ha contado con el apoyo económico de la Diputación de Barcelona y el apoyo técnico de la Generalitat a través de distintos departamentos y personificado en el ingeniero técnico forestal Miguel Ángel Sobrino. En su opinión, el proyecto es replicable en otras comarcas catalanas.

“Contar con un buen equipo de ingenieros jóvenes con ganas de hacer algo diferente y echar horas para buscar soluciones imaginativas” ha sido clave, destaca Miguel Ángel Sobrino.

El compromiso con el proyecto de las empresas instaladoras locales –UTE Biomassa Rus-Bover-; de Enginyeria Dosbes –dirección de obra- y de la empresa pública Forestal Catalana –obra civil- ha sido esencial. Alfonso Bermúdez, de Montajes Rus, asegura que aunque la obra se entregará en breve a los propietarios, ellos atenderán de buen grado las dudas que surjan.

Inauguración de la red de calor de alta temperatura con biomasa en Berga

Montserrat Barniol, directora general de Ecosistemas Forestales y Gestión del Medio Ambiente, alabó el proyecto calificándolo de emblemático y orgullo para la Cataluña central.

Destacó que el proyecto aprovecha materias primas públicas y cercanas para suministrar energía a empresas locales y crear empleo. Un ejemplo, dijo, de bioeconomía circular para otras comarcas interiores.

Antoni Trasobares, director del Centre Tecnològic Forestal de Catalunya (CTFC), argumentó a favor de la optimización del recurso forestal en el mercado atendiendo a criterios ambientales.

En su opinión, aunque el principio de cascada no debería imponerse por decreto, sí deberían fijarse límites para algunos usos si así se garantiza una mejor condición de los bosques.

Enric Vadell, subdirector general de Boscos de la Generalitat, señaló que el aprovechamiento sostenible de la biomasa de los bosques de la Mancomunitat mejora, además, el agua que bebe Barcelona al encontrarse en la cabecera del Llobregat.

Alfonso Bermúdez, de la UTE Biomassa Rus-Bover, explica algunos detalles de la sala de calderas durante el acto de inauguración.

Todos los elementos clave en la sala de calderas están duplicados para garantizar el suministro de energía. Esto también evita la necesidad de otras fuentes de energía -por ejemplo, gas natural- como respaldo

 

 

Más información sobre la red de calor de alta temperatura de Berga

 

 

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