Alfredo Martínez Ruíz de Gopegui es ingeniero industrial y responsable técnico comercial en el grupo Bitalia-Naparpellet


En su opinión, ¿qué medidas tomadas durante los últimos 10 años han ayudado más a fomentar el uso de los biocombustibles sólidos en España?.

Aunque los primeros años las instalaciones de biomasa contaban con importantes subvenciones en la mayoría de las comunidades, creo que el mercado de la biomasa se ha desarrollado en España de forma natural y por medio de la apuesta del usuario por el ahorro y la sostenibilidad.

Las empresas privadas han realizado grandes esfuerzos e inversiones, con poca ayuda y poco apoyo desde el estamento público. Algunas veces se ha pasado al otro extremo, y el sector público ha generado una competencia desleal frente a las inversiones privadas. La política energética en este país no ayuda mucho al desarrollo de las energías renovables.

¿Qué medidas legislativas se podrían poner en marcha para potenciar el mercado?

Creo que se pueden poner en marcha muchas y fundamentales, teniendo en cuenta que somos de los pocos países de Europa que gravan a la biomasa con un 21% de IVA y que contamos con la segunda mayor superficie forestal de Europa, pero estamos en la cola en aprovechamiento.

Además de bajar los tipos impositivos en el IVA, que conseguirían desarrollar el mercado y minimizar las ventas fraudulentas, se pueden plantear otras regulaciones para evitar que la biomasa se desarrolle de forma inadecuada, como mediciones en instalaciones para evitar que se queme cualquier cosa y de cualquier manera; inspecciones externas de productos para asegurar calidad; regulaciones legislativas para favorecer instalaciones más sostenibles y eficientes, gravando a las que no cumplan con dichos parámetros; regulaciones para asegurar que parte de la materia prima que poseemos se utilice para dichos fines…, pero muchos de estos planteamientos van en contra de los principales lobbies energéticos e industriales del país.

¿Qué riesgos ve para el desarrollo del mercado de biocombustibles sólidos?

Actualmente el mayor riesgo, en nuestra opinión, es la falta de control de procesos, instalaciones y productos, así como la falta de formación e información al profesional y usuario. Si además continuamos con políticas energéticas contrarias al desarrollo de energías renovables que potencian la dependencia energética del país, como los gravámenes generales de IVA o la escasez de ayudas a las industrias y usuarios, daremos poder y beneficios a los grandes lobbies energéticos y obtendremos un desarrollo del mercado muy inferior y de peores características que en cualquier país europeo.

Hay voces que señalan que la materia prima para fabricar pellets es escasa, ¿cree que esto es así? ¿cómo cree que se podría movilizar más biomasa de forma sostenible?

España es el segundo estado de Europa en superficie forestal; además, contamos con una industria de la madera fuerte y que, aunque ha pasado años muy duros, se caracteriza por ser moderna, flexible y saneada. La madera con certificado de sostenibilidad no es obligatoria, aunque todos nosotros intentamos trabajar con dichos parámetros.

El principal problema es que el mercado de la madera está controlado por los lobbies de las papeleras y del aglomerado. La revitalización de la economía ha aumentado la necesidad de papel rugoso (embalaje), así como palés de madera para transpotar la mayoría de los productos, pero debería de existir una regulación coherente de los mercados de madera, subproductos y residuos para lograr una coherencia y estabilidad de los precios de la materia prima. No olvidemos que el precio del pellet depende en un 80-90% del precio del serrín o madera de pino.

¿Cómo ha evolucionado la relación de los productores de pellets y otros biocombustibles con el sector de los fabricantes y distribuidores de equipos de combustión?

Afortunadamente creo que cada vez hay más relación y mejor comunicación. En los últimos años hemos vivido las consecuencias de un mercado naciente, sin apoyo en la formación de técnicos, instaladores, teniendo como consecuencia muchas malas experiencias.

El mercado de la biomasa depende de 4 factores: materia prima (pellet, astilla, hueso…) + equipo o caldera + instalación + mantenimiento. Cuando hay problemas, lo difícil es averiguar dónde está el origen. Se debe trabajar con calidad de producto, buena formación, información y asesoramiento, y con más procesos de control en las instalaciones.

Desde hace varios años, estamos en contacto con numerosos fabricantes de equipos nacionales e internacionales para que prueben nuestro producto, consiguiendo beneficios para ambas partes que redundan en la buena experiencia del usuario. La previsión de las nuevas políticas de emisiones en relación a los equipos de combustión y combustibles, puede ser muy importante y beneficiosa si conseguimos controlar su correcta y completa implantación.

¿Cree que el consumidor está bien informado sobre la importancia de la calidad del pellet?

Creo que en los últimos 2-3 años el usuario empieza a tener experiencia y conocimientos para valorar calidades de producto, aunque creo que es muy importante seguir trabajando en la formación e información, no sólo del usuario, sino también del profesional (instalador, mantenedor, arquitectos, ingenieros, técnicos de M.A., entidades públicas…) respecto a calidad de producto, equipos e instalaciones.

Llevamos unos años muy dispares para el mercado de pellet ¿Cómo piensa que va a ser la próxima campaña de calefacción?

Creemos que desde hace 1-2 años el mercado se está regularizando por sí solo (producción-demanda), con un crecimiento en la demanda de un 20-25% anual de media, pero aún no hemos recuperado los precios del mercado que existían hace 8-10 años. La evolución alcista de los precios del año pasado a este en unos 20,00 €/Tm, equilibra el coste de materias primas y productivo con el precio del producto final. Durante los últimos 2-3 años muchos proyectos de fabricación han caído por estar vendiendo bajo coste, porque estaban mal estructurados, planificados o, en algunos casos, basados principalmente en las ayudas y subvenciones que recibían por diferentes vías.

¿Cómo piensa que va a evolucionar el sector de la fabricación de pellets en los próximos 10 años?

Lo que los mercados más maduros y evolucionados nos enseñan es que hay que empezar a trabajar con la máxima calidad posible, así como con más previsión y programación en los consumos y pedidos, porque con el precio del gasóleo brent cercano o superior a los 80 dólares, el número de instalaciones seguirá creciendo a un ritmo muy importante y ningún fabricante puede establecer un proyecto en el que centre el 60-80% de sus ventas en 3-4meses.

No nos olvidemos que trabajamos con un ser vivo como es la madera, y si nuestros abuelos compraban la madera en verano para tenerla seca en invierno, nuestros clientes se deberían acostumbrar a comprar la mitad de su consumo en verano para evitar grandes fluctuaciones de precio en invierno. Hay muchos clientes que no pueden almacenar, como los clientes de graneles. Ese tipo de servicios siempre tendrá su mayor consumo en invierno.

Si los combustibles fósiles siguen subiendo es lógico que todos los costes productivos lo hagan también, pero siempre se mantendrá un ahorro de un 35-50% con respecto al gasóleo, y de un 15-25% frente al gas natural, además de otras muchas ventajas. En los próximos años se regularizará mucho el mercado y esperemos que se valore y se exiga la calidad de producto, equipo e instalaciones.

Bitalia-Naparpellet

¿Cúando comenzó la actividad la empresa?

Nuestro camino en el mundo de la biomasa arrancó en 2009 como sistema para minimizar los costes fijos de Cerámica Utzubar, al sustituir parte de los quemadores de gas del horno cerámico por quemadores de llama viva de serrín. A partir del 2010 se consideró interesante el mercado de la biomasa y se montó una pequeña planta de producción de pellet. Salimos al mercado como fabricantes de pellet en 2011, aunque la presentación oficial fue en Expobiomasa 2012.

¿Cómo era entonces el mercado de la biomasa para energía? ¿Qué expectativas tenían?

En los años 2009-2012, la biomasa era una gran desconocida para la mayoría del público y de empresas relacionadas con el mundo de la energía e instalaciones. Tenías que convencer al usuario de que “no es pienso de conejos” y  de que, además de suponer un ahorro frente a los combustibles fósiles, minimizaba las emisiones de CO2.

Los precios de materia prima eran mucho más asumibles porque el serrín era incluso un problema. Las instalaciones sólo salían adelante si las ayudas que existían por comunidades garantizaban una rentabilidad muy alta. Existían pocos fabricantes de pellet, aunque ya se empezaba a imponer la certificación de calidad de producto. Con el mercado del ladrillo cayendo en picado, sólo queríamos asegurar el aprovechamiento del calor de los equipos de cogeneración con el secado del serrín, además de apostar por un mercado nuevo que parecía interesante y en crecimiento, complementando y diversificando las líneas de negocio.

¿Cuántas toneladas de pellet y astilla han fabricado desde entonces? ¿Cómo ha evolucionado la producción en su empresa?

Hasta 2012-2013 fuimos creciendo desde 4.000 Tm/año de pellet, hasta las 10.000-12.000 Tm. En 2013 empezamos a trabajar el mercado de astilla, introduciendo los servicios neumáticos de astilla como gran novedad del mercado, con un volumen durante 2013-2014 de 2.500-3.500 Tm/año.

Durante 2014 realizamos una gran inversión y ampliación en línea de secado y producción, y alcanzamos las 15.000-20.000 Tm/año de pellet a finales de 2016. Durante el periodo del 2015-2016 el mercado de astilla cayó porque el precio del pellet también era muy bajo, y produjimos un volumen residual de 600-800 Tm/año. Desde finales del 2015 se empezó a valorar más la calidad de producto. Desde el inicio teníamos claro que la calidad de producto era vital en cualquier proyecto industrial y, así, superábamos ampliamente los mínimos exigidos por la normativa de calidad vigente.

Al convertirnos en 2015 en el único grupo Productor-Distribuidor con doble certificación ENplus® A1 y DINPlus de la península ibérica, conseguimos posicionar nuestro proyecto en Francia y España de manera más sólida, aunque fue muy duro porque todavía se valoraba, sobre todo a nivel nacional, el precio antes de la calidad.

¿A qué tipo de mercado se dirigen: industrial, doméstico, exportación? ¿Cómo ha variado esto a lo largo del tiempo?

La mayor parte de nuestro mercado es el pellet de alta calidad en saco de 15kg, por lo que el destino final suele ser doméstico.

El cliente industrial en granel, con o sin servicio neumático, puede suponer un 20-30%, aunque en este apartado también entran muchas comunidades, hoteles, albergues, etc. En el mercado exterior estamos centrados en Francia, por proximidad, principalmente con saco, pero sobre todo porque es un mercado más exigente y valoran mucho la calidad de producto. Este año (2018) terminaremos con 1/3 de la producción posicionada en dicho país.

El mercado que más ha crecido es el del saco por el gran número de equipos pequeños (estufas e hidroestufas) que se han instalado en los últimos 3-4años. En nuestro caso también hemos notado un incremento en el mercado de exportación al asentar el proyecto con la mejor calidad de producto de península ibérica y una buena estructura logística y comercial.

El mercado de granel e indutrial sigue creciendo, pero ahora vuelven a desarrollarse los proyectos de astilla en nuestra zona, desde las promociones públicas y privadas. La base de la pirámide, con un 60%, es y será el consumo en saco al trabajar con gran calidad de producto, seguido de un 30% en graneles y un 10% de astilla.

¿Qué temas se encuentran en el banco de la I+D de su empresa en la actualidad?

Todos los años implementamos alguna novedad y desarrollo en el proyecto, tanto en gama de servicios (servicio de paletería a nivel nacional, servicios neumáticos de pellet y hueso de aceituna a nivel nacional…) y productos (combinación de pedidos de pellet con briquetas o sacos de hueso de aceituna para estufas…), como en innovaciones en sistema de producción.

Para nosostros ahora los principales proyectos a futuro están centrados en mejorar el sistema de trazabilidad, automatizaciones e implementar sistemas que nos lleven a un modelo de Industria 4.0: Digitalización, automatización, materiales avanzados, conectividad, tiempo real…

Este año volvemos a ampliar y esperamos alcanzar en 2018-2019 una producción cercana a las 25.000 Tm/año de pellet y 2.500 Tm/año de astilla.

Publicado en BIE 40 · Verano 2018

En 2018, la edición en castellano de Bioenergy International cumple 10 años y queremos celebrarlo con las personas que han construido el sector de la biomasa en este tiempo compartiendo su experiencia y opinión con los lectores. Puede leer más entrevistas en la sección OPINIÓN

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