José Ignacio Pedrajas es ingeniero industrial y cofundador y copropietario de la empresa suministradora de plantas de pellets Prodesa. En la actualidad se encarga del mercado norteamericano.


¿Ha variado mucho la tecnología y el modelo de negocio de las fábricas en España en estos 10 últimos años?

El cambio fundamental se produjo con la moratoria del Real Decreto que regulaba las primas de las cogeneraciones en régimen especial. Antes de dicha moratoria resultaba rentable diseñar y construir plantas de pellets asociadas a plantas de cogeneración.

Nuestra empresa tuvo la fortuna de participar en cuatro de estas plantas que, hoy en día, continuan operativas. Sin embargo, ese modelo de negocio dejó de ser rentable y las plantas que se han ido instalando en nuestro país están basadas en un modelo sin cogeneración.

Al margen de esto, no creo que la tecnología haya variado mucho, aunque sí pienso que el sector ha madurado mucho y existe experiencia suficiente para diseñar plantas más eficientes y rentables.

¿Cree que se pueden instalar más fábricas de pellets en España?

Siempre depende de la disponibilidad de materia prima y de la logística, además de la demanda nacional e internacional. Se harán más plantas y cerrarán otras, eso es seguro.

Hay voces que señalan que la materia prima leñosa escasea, ¿veremos fábricas de pellets a partir de otros materiales?

Estoy de acuerdo en que la materia prima no abunda en España. Si se compara con otras zonas, es evidente que la disponibidad de fibra es reducida y el precio es normalmente muy alto, lo que dificulta poder competir en el mercado de exportación con productores de otros países, por ejemplo.

Con respecto a la producción de pellets con otro tipo de biomasas, creo que a corto plazo será difícil, pero a largo plazo será un mercado que se desarrollará. Hay muchos residuos agrícolas que se podrán valorizar en forma de pellets, pero para ello tendrá que haber calderas preparadas para quemar un combustible con unas características químicas diferentes, con contenidos de cenizas más altos, temperaturas de fusión más bajas, valores de clorados más altos, etc. No será algo que pueda pasar de la noche a la mañana, será un proceso largo, pero que terminará pasando.

En su opinión, ¿qué medidas tomadas durante los últimos 10 años han ayudado más a fomentar el uso de los biocombustibles sólidos en España?

El mejor escenario para que el sector crezca es, sin duda, que el pellet pueda competir con los combustibles fosiles sin ningún tipo de ayuda o subvención. El bolsillo del consumidor es siempre el mejor incentivo.

Dicho esto, todas las medidas que fomenten la información y divulgación de los combustibles sólidos, son siempre de gran ayuda. También, por supuesto, las ayudas o subvenciones en la conversión o sustitución de calderas de combustibles fósiles por calderas de biomasa.

¿Cómo piensa que va a evolucionar el sector de la fabricación de pellets en los próximos 10 años?

Siempre es difícil hacer previsiones a tan largo plazo. Sin embargo, es seguro que el sector seguirá creciendo y se seguirá consolidando. De eso no hay ninguna duda.

PRODESA

¿Cúando comenzó la actividad su empresa? ¿Cómo era entonces el mercado de la producción de pellets para energía? ¿Qué expectativas tenían?

Nuestra empresa comenzó su actividad en Zaragoza a finales del los 90. Desde su fundación, uno de los objetivos de PRODESA fue el desarrollo de proyectos de producción de biocombustibles sólidos, preferentemente pellets, ya que los fundadores de la compañía participaron en dos proyectos de producción de pellets de madera en Suecia a mediados de los 90.

Sin embargo, las oportunidades reales en este sector llegaron mucho más tarde de lo esperado y la compañía diversificó su actividad en otros sectores que también tenían la necesidad de producir pellets para alimenación animal, con productos agrícolas como la alfafa y la paja de cereales, y residuos de la agroindustria como la pulpa de naranja, manzana, melocotón, pulpa de remolacha, etc.

¿En cuántas fábricas de biocombustibles sólidos han participado desde entonces? ¿Qué porcentaje de su actividad y facturación representa este segmento?

Desde que diseñamos, fabricamos e instalamos la primera fábrica de pellets de madera en España, en el año 2005, para una capacidad de unas 30.000 toneladas anuales, hemos participado en más de treinta proyectos localizados en cuatro continentes, con capacidades productivas de hasta 500.000 toneladas al año. Representa alrededor del 90% de nuestra facturación.

¿Qué temas se encuentran en el banco de la I+D de su empresa en la actualidad?

Es fundamental el desarrollo y la mejora continua de nuestros equipos, productos y servicios para poder seguir siendo competitivos y eficientes en diferentes mercados. Una de nuestras apuestas de futuro es el desarrollo de herramientas que ayuden al operador de una planta de pellets a mejorar la disponibilidad de la planta, mejorar la calidad del producto y optimizar los costes de operación.

También participamos activamente con algunas asociaciones sectoriales en el desarrollo de protocolos de seguridad que minimicen el riesgo de accidentes en plantas de pellets. La seguridad es algo que no debe de tomarse a la ligera y un area en la que no se pueden escatimar esfuerzos.

Publicado en BIE 40 · Verano 2018

En 2018, la edición en castellano de Bioenergy International cumple 10 años y queremos celebrarlo con las personas que han construido el sector de la biomasa en este tiempo compartiendo su experiencia y opinión con los lectores. Puede leer más entrevistas en la sección OPINIÓN

 

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