Un año más, la conferencia World Sustainable Energy Days se celebró en la localidad austriaca de Wels del 27 de febrero al 1 de marzo de 2019, con un intenso programa lleno de sesiones paralelas y visitas.

Uno de los principales eventos fue la European Pellet Conference, donde cada año se repasan las últimas innovaciones del sector del pellet y se presenta la situación de los mercados de los principales países productores y consumidores del mundo.

Optimismo recuperado en el mercado de estufas

En general, los mercados han trasmitido buenas sensaciones, muy distintas de las preocupaciones que marcaron los encuentros dos y tres años atrás.

Según Gilles Gauthier, director general del Consejo Europeo del Pellet (EPC), mercados como el francés están reuniendo las condiciones perfectas para desarrollar las energías renovables, y en particular la biomasa, gracias a la implantación de la tasa al CO2 y los planes de substitución de calderas obsoletas de gasóleo.

El mercado de estufas recobra el impulso gracias a la recuperación del mercado italiano, que ya instala 175.000 unidades al año (aún lejos de las más de 200.000 de años atrás) y la estupenda tendencia del mercado francés, con 150.000 estufas instaladas al año.

En España el mercado de estufas marcha bien, acercándose a las 50.000 estufas instaladas al año.

Calderas, tendencias divergentes

En el mercado de calderas de potencias inferiores a 50 kW la tendencia es bastante plana y en algunos países, incluso, en línea decreciente. En otros países, como Alemania, se mantiene no obstante como un sector importante.

En contraste, las calderas de más de 50 kW registran importantes aumentos de ventas y en general muy buenas expectativas.

Entre los países con mayor implantación y desarrollo se encuentra España, sin duda gracias a las instalaciones medianas en invernaderos, granjas y otras industrias de pequeño tamaño situadas en zonas con importantes recursos de biomasa.

Tensiones en el stock de pellet

El único “pero” a esta buena marcha del mercado han sido las tensiones de stock que, aunque no ha llegado a sufrir ninguna rotura, ha estado algo justo en esta temporada.

Algunos países están intentando mejorar este aspecto. Por ejemplo, Suiza, donde se ha empezado a monitorizar los stocks; o Austria, donde se ha abierto una vía legislativa para exigir una reserva estratégica de pellets a las empresas proveedoras.

En cualquier caso, el mercado evoluciona muy rápido y puede cambiar de forma radical en cuestión de pocos meses. Por ejemplo, debido a las altas temperaturas y el consiguiente descenso de consumo, mercados como el italiano han cambiado de tendencia y sus stocks se están llenando.

Emisiones

Ante uno de los retos fundamentales del sector de los pellets, las emisiones, varias empresas mostraron sus soluciones y estrategias avanzadas.

Stefan Ortner, de ÖkoFEN, presentó los eficientes modelos Smart, equipos de condensación e hibridaciones de biomasa con otras energías renovables.

Marco Palazzetti hizó hincapié en la necesidad de reducir las emisiones y, como experto en marketing, recomendó tener siempre en mente la regla de las “4B”: Buen combustible, Buena estufa/caldera, Buena instalación y mantenimiento y Buenas prácticas.

En el debate posterior a su intervención aseguró que es necesario controlar la manera en que se realizan los inventarios de emisiones, pues a veces se apoya en cálculos erróneos. Como ejemplo, citó a Holanda donde se creía que las emisiones de partículas provenían en un 40% de la biomasa y luego, tras revisar factores y cálculos, la aportación se redujo al 8%.

Entre las tecnologías más sorprendentes figura una caldera de gasificación de Windhager para el ámbito doméstico que, utilizando biomasas “malas”, genera unas emisiones muy por debajo de los límites establecidos por la legislación vigente. Esta caldera fue desarrollada en el marco del proyecto europeo Flexifuel CHX con socios como BIOS y CIEMAT.

El fabricante KWB también presentó un equipo desarrollado en el proyecto BIOFLEX que acepta pellets fabricados a partir de distintas materias primas y con el que están obteniendo buenos resultados en cuanto a emisiones.

Muy interesante fue la presentación de Volker Lenz del Centro Alemán de Investigación en Biomasa (DBFZ), donde se están llevando a cabo pruebas con pellet de 4 mm en calderas “ultra pequeñas”, adaptadas a los nuevos conceptos de edificios de consumo energético casi nulo.

Materia prima

Johan Granath, de la consultora Ekman, resaltó la enorme importancia de avanzar en el conocimiento y uso de materias primas alternativas y más baratas, como las agrobiomasas por ejemplo, para abastecer las instalaciones de gran potencia.

También señaló la trascendencia de los procesos de estandarización y certificación para asegurar la calidad y la sostenibilidad y los contratos para facilitar la comercialización.

El doctor Martin Berh, del instituto alemán DEPI, presentó la nueva norma ISO 20023 sobre seguridad en la manipulación y almacenamiento de los pellets de madera en aplicaciones residenciales y otras de pequeña escala que incluyan acopio de hasta 100 toneladas.

Austria como ejemplo

La directora de la conferencia, Christiane Egger, destacó el crecimiento de la biomasa en la Alta Austria, región donde se desarrolla el evento: el 35% de las calefacciones domésticas ya funciona con biomasa.

La sustitución de instalaciones antiguas de gasóleo y otros combustibles fósiles por calderas modernas de biomasa ha logrado reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 43% en 10 años (2005-2015) en el sector residencial.

Egger confía en la técnica del “palo y la zanahoria”: prohibiciones a calderas de gasóleo (palo) y ayudas, tanto a la sustitución de calderas como a la innovación.

Las calefacciones de gasóleo estarán prohibidas en Austria a partir de 2020.

El siguiente paso será prohibir la instalación de calefacciones de gas. De momento, desde el 1 de enero de 2019, la calefacción de gasóleo en nuevos edificios de la Baja Austria está prohibida. Viena implantó la medida a finales de marzo dando un paso más allá al prohibir el uso del gasóleo en las reformas de grandes edificios.

Austria espera sustituir 600.000 sistemas de calefacción de gasóleo en los próximos años. De esta manera lograría un doble objetivo económico: reducir las penalizaciones por incumplimiento de sus objetivos climáticos y reducir las importaciones de combustibles fósiles.

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