Cuatro distribuidores de maquinaria forestal repasan los cambios habidos en el equipamiento para el aprovechamiento de la biomasa en los últimos 10 años y cómo vislumbran su futuro.

Han participado Reginal García, gerente de Guifor, y sus hijos John y Aritz, director de operaciones y de calidad respectivamente; Gaspar Fullana, gerente de TGMM; Iratxe Zorraquino, responsable de desarrollo de producto de Forest Pioneer; y Roberto DRUMOND, responsable de la división forestal de EMSA.

Inteligencia artificial cada vez más cerca

El desarrollo tecnológico más destacable ocurrido en la maquinaria forestal en el pasado decenio ha sido la incorporación generalizada de sistemas electrónicos y digitales. Estos controlan no solo el desempeño de su tarea específica, también optimizan el funcionamiento de la máquinas, sus sistemas mecánicos, circuitos hidraúlicos, etc.

“Esto ha repercutido en un aumento de la productividad y en una notable reducción del riesgo de averías”, señala Gaspar Fullana. Los equipos pueden estar conectados vía tarjeta SIM con la fábrica, donde se monitorizan de forma continua todos los parámetros de funcionamiento, añade.

El operario puede controlar desde el sistema informático de su máquina una gran cantidad de variables, “lo que le permite ser más preciso y, por tanto, más profesional”, explica Iratxe Zorraquino.

Este gran avance desembocará en una maquinaria capaz de tomar cada vez un mayor número de decisiones de forma autónoma. “La revolución en la maquinaria forestal va a venir de mano de la inteligencia artificial”, augura John García.

“No es descabellado anticipar que un día las máquinas forestales serán totalmente autónomas y no requerirán de un maquinista.” John García, GUIFOR

Reducción de costes no equivale a menor precio de la biomasa

El coste de la biomasa es motivo de polémica entre distribuidores y grandes usuarios.

Los avances tecnológicos, la simplificación del mantenimiento y el uso de motores más eficientes en el consumo de combustible influyen positivamente en la productividad y por tanto en un menor coste del aprovechamiento.

“Hoy conseguimos mayores rendimientos con costes operativos inferiores a los de hace 5 años”, según Roberto Drumond

Aunque todos coinciden en que todavía hay campo para introducir nuevas mejoras y reducir los costes operativos, esto no será suficiente para garantizar que el precio de la biomasa sea mucho menor que ahora.

“La transformación de la biomasa sólo afecta a una parte limitada de su precio final”, apunta John García. Gestionar la biomasa que aún queda en los bosques abarataría el precio final y de esta manera, “tanto el propietario como el gestor forestal aumentarían sus beneficios”, añade Gaspar Fullana. En su opinión, las administraciones públicas deberían ayudar a los propietarios a gestionar mejor los montes.

“No podemos pretender pagar poco por lo que más valor nos puede aportar”, concluye John García tras reflexionar sobre los otros beneficios que la bioenergía aporta a la sociedad: independencia energética, empleo en zonas rurales, prevención de incendios…

¡Claro que hay biomasa!

Según el último Inventario Forestal Nacional la superficie arbolada aumenta en España a un ritmo anual del 2.19 %. Se aprovechan alrededor de 19 millones de metros cúbicos de madera al año, aunque la posibilidad (aquello que se puede extraer del monte sin comprometer su capacidad productiva) es de 46 millones de m3. Luego, “¡hay biomasa!”, como clama Gaspar Fullana.

Aritz García matiza: “lo que sí puede darse es escasez de biomasa fácil de extraer en un radio próximo a industrias que consumen cantidades ingentes”. La rentabilidad del aprovechamiento es el verdadero problema, según Iratxe Zorraquino: “La producción de biomasa es costosa y se paga a precio bajo”.

Obtener biomasa de forma eficiente requiere una buena planificación del aprovechamiento principal: “hay que pensar que después hay que aprovechar los restos”, concluye Aritz García.

El papel de la Administración a la hora de facilitar la movilización de biomasa resulta clave: es la encargada de diseñar políticas y condiciones que favorezcan su uso para, entre otras aplicaciones, generar energía.

Si hay consumo, habrá demanda de biocombustibles y, por tanto, existirá inversión privada en proyectos para aprovechar biomasa. Pero también hay que “establecer un marco jurídico estable que no cambie las reglas de juego a peor en mitad del partido”. Un mantra que se repite desde hace años y que recuerda Aritz García.

El trabajo conjunto y en la misma dirección de los agentes que componen la cadena de valor de los productos forestales es básico para animar a la Administración a fomentar su aprovechamiento y uso.

En opinión de Gaspar Fullana, “la agrupación ‘Juntos por los Bosques’ es una de las mejores ideas creadas” en este sentido.

Informar y concienciar a los ciudadanos sobre el papel de los bosques como fuente de recursos múltiples y renovables es vital, añade Iratxe Zorraquino. Lo mismo que aumentar la superficie forestal ordenada, actualmente en torno al 20% de media en España.

Más profesionalización

Las empresas de aprovechamiento siguen mecanizándose y la demanda de maquinistas aumenta. Aunque no existe formación reglada para operarios de maquinaria forestal, los principales fabricantes de equipos ofrecen cursos y sofisticados simuladores para aprender a manejar autocargadores y procesadoras.

Formar un maquinista sin experiencia en campo supone un gran esfuerzo para las empresas de aprovechamiento, pero “se nota que en los últimos 10 años el nivel profesional y técnico ha mejorado en España”, afirma Roberto Drumond.

Según Aritz García, las empresas de aprovechamiento forestal han tenido que evolucionar y aprender a ser más eficientes, “obligadas a vivir en un mercado de márgenes bajos y decrecientes por la enorme la presión de precios a la baja que ejercen las grandes industrias consumidoras”.

Y, claro, los fabricantes también disponen hoy de mejores máquinas que ayudan a que el proceso sea más eficiente.

 

Juntos por los Bosques reúne a más de 30 entidades representativas del sector forestal español desde 2016 con el objetivo de reivindicar la riqueza que aportan los bosques a la sociedad española y proponer medidas concretas para su mejor aprovechamiento.

En septiembre de 2017 se creó mediante Proyecto de Real Decreto el Consejo Forestal Nacional, un órgano consultivo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en materia de montes y política forestal. Una de las reivindicaciones principales de Juntos por los Bosques.

Participantes en el artículo

GUIFOR

Comenzó a distribuir maquinaria forestal en 1990, cuando el sector apenas conocía la mecanización, explica Reginal García.

Demostrando una anticipada visión de futuro, en 1996 sacaron al mercado el primer equipo para biomasa, una empacadora –Bala Press- con la que realizaron muchas pruebas de recogida de restos de las cortas, “pero por aquel entonces apenas había demanda para el residuo empacado, aunque veíamos que llegaría un momento en el que todo ese material se comenzaría a valorizar”.

En 2003 lanzaron un sistema de empacado de John Deere, diseñado para el aprovechamiento de restos forestales. De esta manera comenzaron a mecanizar la primera transformación de la biomasa en el monte.

Desde entonces han vendido más de 50 equipos específicos para aprovechar biomasa, a los que hay que añadir máquinas de aprovechamiento forestal que también se han utilizado para ese fin.

www.guifor.com

FOREST PIONEER

La empresa fue fundada en 1998 por Emilio Bravo, por aquel entonces un joven y emprendedor ingeniero técnico forestal, para importar cabezales procesadores del fabricante finlandés AFM Forest a España y Francia.

En aquella época en España aún se cortaba con motosierra; la mecanización comenzaba a explorarse con excavadoras adaptadas al entorno forestal y equipadas con cabezales procesadores. La empresa se centró sobre todo en traer maquinaria para el aprovechamiento forestal – procesadoras y autocargadores -.

Pequeñas astilladoras empezaban a valorizar algunos restos de aprovechamientos forestales para energía. Cuando el mercado se aceleró, la empresa se introdujo definitivamente en el sector de la biomasa y hoy en día, a través de la demanda de los clientes, se ha especializado notablemente en él.

forestpioneer.com

TGMM –UNORECICLAJE-

Técnicas de Gestión y Maquinaria Medioambiental empezó a importar maquinaria en el año 2001 para el mercado de los centros de recogida de residuos de jardinería. “Estábamos especializados en la palmera, que era un material muy malo de triturar”, explica Gaspara Fullana. Los clientes estaban localizados sobre todo en zonas costeras.

Después aumentó mucho la demanda de equipos para triturar madera -palets y aglomerados- para la industria del tablero. En la actualidad, la empresa dispone de un variado catálogo de maquinaria para la reducción de tamaño de todo tipo de materiales, incluida la biomasa forestal.

En total, Gaspar Fullana calcula que han colocado en el mercado alrededor de 400 unidades a gestores de residuos y empresas forestales.

www.unoreciclaje.com

EMSA Maquinaria

EMSA se fundó en 1989, como empresa especialista en maquinaria y equipos vinculados al sector del asfalto. Desde 2008 cuenta con una división dedicada al reciclaje y al procesado de madera y biomasa forestal a través de la cual comercializan sobre todo equipos de trituración y cribado.

Su actividad relacionada con la biomasa se inició justo en el inicio de la crisis. “Nuestra expectativa era modesta y conservadora, pero firme”, explica Roberto Drumond.

Desde 2008 han vendido alrededor de 20 equipos a fábricas de biocombustibles y a empresas relacionadas con la Administración Pública para realización de podas en el ámbito municipal.

www.emsamaquinaria.es

 

Se pueden leer las entrevistas completas en la sección OPINIÓN

Artículo publicado en BIE 41 · Otoño 2018

 

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