Marc Cortina, gerente del Clúster de la Biomassa de Catalunya, analiza las posibilidades del uso de la biomasa en la industria catalana.

El Clúster de la Biomassa de Catalunya colabora en la organización de las Conferencias Técnicas sobre el uso de la bioenergía en la industria que se celebran en Valladolid durante Expobiomasa, el 24 de septiembre de 2019.

MARC CORTINA, gerente del Clúster de la Bioenergía de Catalunya.

Marc Cortina es el gerente del Clúster de la Biomassa de Catalunya desde julio de 2018.

Especializado en el desarrollo de ciudades e industrias sostenibles, se ha impuesto como misión cerrar la brecha entre la tecnología y el mercado para mejorar la competitividad económica, el medio ambiente y el bienestar social.

El Clúster de la Biomassa de Catalunya es una asociación sin ánimo de lucro que representa al sector profesional de la biomasa en Catalunya. Su principal objetivo es fomentar el uso sostenible de la energía de la biomasa.

Cambiar a biomasa o seguir con el fósil

El gas natural sigue siendo la principal energía en la industria catalana para fines térmicos, aunque las cosas están cambiando, asegura Marc Cortina: “la energía de la biomasa ocupa la segunda posición y ya resulta más competitiva”.

El precio del derecho de emisión de CO2 se encuentra en valores superiores a 25 €/tonelada y subiendo. Esto influye cada vez más en el proceso de decisión de grandes industrias, como las empresas del sector del papel, “donde el coste energético resulta clave y en breve veremos como se hacen realidad grandes proyectos”, explica.

Por otro lado, señala, “entre los sectores no sujetos al régimen de derechos de emisión, el agroalimentario es el que más ejemplos de instalaciones de biomasa presenta, normalmente con potencias más pequeñas”.

En su opinión, cada vez con más frecuencia, el consumidor escoge empresas que se han decantado por un proceso industrial sostenible, aunque todavía muchas industrias no han dado este paso; “no contemplan la sostenibilidad como un valor estratégico corporativo y de competitividad.”

El Clúster tiene inventariadas 30 industrias usuarias de biomasa y trabaja en la actualidad junto con la Generalitat de Catalunya para realizar un censo más exhaustivo.

Caldera de biomasa para producir vapor en LIVEN industria alimentaria. Por Imartec

Ahorro de verdad

“En Catalunya disponemos de varios ejemplos de empresas en el sector de la alimentación y bebidas con instalaciones de biomasa que han logrado ahorros del 50% en comparación con el combustible anterior –gasóleo e incluso gas natural-”.

“El retorno de la inversión se sitúa de media en 4-6 años”, asegura, “y esto es claramente un factor muy importante para la competitividad de la tecnología de la biomasa”.

Las industrias catalanas suelen encontrar más cómodo y atractivo el modelo de empresa de servicios energéticos para financiar y explotar una instalación de biomasa.

Pero las tarifas que el gas natural puede ofrecer a la industria y la comodidad de suministro se alzan como los principales obstáculos para que las empresas no contemplen o pospongan el cambio a biomasa, señala.

“Cuando el precio de la energía supera los 25 €/MWh, la biomasa resulta definitivamente competitiva”, asegura.

Mucha biomasa disponible

El biocombustible más habitual es y será el forestal, aunque las industrias pueden utilizar una variedad de combustibles, «en función sobre todo del coste de transporte, como siempre», recuerda.

“Según nuestros socios tecnológicos, existen alrededor de 1.200.000 toneladas secas de biomasa en Catalunya disponibles cada año”. Pero, continúa, “no aprovechamos ni el 30% de este volumen por lo que, en este sentido, existe mucho camino que recorrer”.

“Recientemente hemos presentado un estudio para la provincia de Barcelona, donde hemos visto que se podría cubrir el 20% de la demanda energética industrial con el recurso de la provincia y, al mismo tiempo, realizar un impacto muy importante en la prevención de grandes incendios forestales”.

Comunicar, tarea clave

Aunque es evidente que los precios de gas natural afectan al desarrollo de la bioenergía, Marc Cortina destaca el desconocimiento de las industrias del potencial de la biomasa como combustible. “Entonces es cuando uno piensa que hay mucho trabajo que hacer en comunicación y difusión al sector industrial.”

Entre las acciones prioritarias del clúster destacan impulsar el consumo de biomasa y aumentar la sostenibilidad y competitividad de las empresas productoras de biomasa.

El consumo energético industrial es enorme y en muchas ocasiones las empresas no saben realmente lo que consumen. Por lo que cree que “sería necesario que la industria optimizase la eficiencia energética antes de instalar biomasa.”

Otro frente del clúster es lograr más y mayores incentivos públicos para propiciar el cambio de combustibles fósiles a biomasa. Cita el ejemplo de Francia, donde el apoyo puede llegar al 60% en los proyectos industriales.

Cortina recuerda además que la biomasa “es la energía renovable que genera y generará mayor impacto socioeconómico en el territorio.”

El clúster: cuatro años de vida

El Clúster de la Biomassa de Catalunya nació el 2015 y ya agrupa a 60 empresas.

Se trata de las principales empresas de la cadena de valor de la biomasa de Catalunya en los diferentes segmentos del mercado: productores de astilla y pellet; distribuidores y fabricantes de calderas; ingenierías; empresas de servicios energéticos; etc.

El clúster pretende ser una herramienta de mejora de competitividad de las empresas que lo integran.

Para ello, impulsa proyectos y acciones de promoción del mercado, especialmente el sector industrial, buscando la colaboración tanto de las empresas del clúster como de otras entidades empresariales del entorno.

Más información e inscripción gratuita a las Conferencias Técnicas «BIOENERGÍA PARA LA INDUSTRIA»

 

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