Tras años de investigación y después de un año de operación en la planta de Biogasnalia, en Burgos, la empresa española AGF ha anunciado estar generando un gas combustible con un contenido superior al 50% en biohidrógeno y estar en disposición de replicar el proceso a escala industrial-comercial.

Francisco Guzmán, ingeniero y fundador de AGF, afirma que se trata de la primera planta de biohidrógeno de España y una de las primeras del mundo y explica que la clave reside en modificar las rutas metabólicas para favorecer la producción de hidrógeno en lugar de metano.

El reto de producir hidrógeno

El hidrógeno (H2 ) es el gas con mayor densidad energética por unidad de masa; tiene una combustión limpia, pues sólo genera agua, y se puede aprovechar tanto para generar electricidad en pilas de combustible, como en combustión directa.

Según Francisco Guzmán, “es innegable que su uso presenta problemas y dificultades asociadas, pero serán superados a medida que se expanda su producción y consumo”.

Prácticamente todos los métodos industriales de producción de Hson energéticamente deficientes, pues consumen más energía de la que generan en forma de H2. Estos métodos suelen conllevar una huella de carbono elevado y un alto coste.

Para producir hidrógeno renovable se está empleando la electrólisis alimentada, bien por energías renovables excedentes o directamente por paneles fotovoltaicos construidos para tal fin. Este proceso se puede considerar renovable, pero está limitado a las horas de producción de la fotovoltaica y sigue siendo un proceso energéticamente negativo.

Biohidrógeno y biogás

AGF ha explorado otra forma de producir hidrógeno renovable, y en un proceso energéticamente positivo, en las instalaciones de Biogasnalia, en el polígono industrial burgalés de Villalonquejar.

En principio, el biogás es una mezcla de gases de origen orgánico, siendo el gas combustible el metano. “Pero no tiene por qué ser siempre así”, explica Francisco Guzmán. “La tecnología de procesos bioquímicos nos permite modificar rutas metabólicas para favorecer la producción de hidrógeno; y eso es lo que AGF ha demostrado a escala industrial”.

Las calderas de Biogasnalia producen vapor saturado y combustionan un gas con menos del 35% de metano, con una producción estable en la planta.

“En la actualidad, estamos controlando la producción de biohidrógeno para producir un gas con un poder calorífico mínimo por unidad volumétrica con vistas al uso planteado en las calderas, pero hemos demostrado que la tecnología está lista para generar biohidrógeno con un coste de producción igual que el de generar metano en el biogás tradicional”, asegura Francisco Guzmán.

AGF afirma contar con la tecnología para la producción selectiva de los dos gases y estar analizando cómo potenciar la producción de hidrógeno, desarrollando el modelo económico para este gas y diseñando los procesos paralelos necesarios para poder transformar el biogás de la planta en un hidrógeno renovable con salida comercial.

Más información en agfprocesos.com

Publicado en BIE 41 – Otoño 2018

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

He leído y acepto la Política de Protección de Datos conforme a la legislación vigente y autorizo el tratamiento de los datos personales facilitados