Un sofisticado hotel con spa situado frente a los Mallos de Riglos, meca de la escalada en Aragón, se ha convertido en un establecimiento “cero”emisiones gracias a su sistema energético, que combina una caldera de paja, geotermia, paneles solares y una gestión inteligente del uso de la energía.

Santiago Castán y su familia dirigen el alojamiento con spa Aguas de los Mallos; la familia, además de dedicarse al turismo, produce cereal.

La intersección de estos dos mundos ha resultado una oportunidad de oro para valorizar la paja propia y asegurar al establecimiento el suministro constante de energía a un coste muy competitivo.

La instalación inicial constaba de un sistema de geotermia para la climatización del complejo y dos calderas de gas natural de 75 kW cada una para calentar el agua de las piscinas del spa y la de uso sanitario.

Tan solo un año y medio después de comenzar a funcionar, los costes para esta partida se hacían insostenibles y decidieron buscar otra fuente de energía. Junto con Francisco Villacampa y Daniel Iglesias, de la ingeniería INTEC, se dieron cuenta de que la solución estaba en casa.

Cereal

La mayor parte de la comarca de La Hoya de Huesca, en la que se encuentra Murillo de Gállego, es una gran llanura cerealista. En ella, la familia Castán produce cada año 1,5 millones de kg de paja, alrededor de 3000-3500 pacas, que en el mercado de la alimentación animal se paga a tan solo un euro y se compra a 5-6 €/unidad.

Para cubrir las necesidades de todo el año se necesitan 1.000-1.200 pacas al año, lo que supone un coste ínfimo en comparación con los 30.000 €/año que gastaban en comprar gas natural.

Según Santiago, en la comarca se produce paja en abundancia y una buena parte acaba en la caldera de la central eléctrica de Sangüesa, en Navarra.

En opinión de Francisco, con más de 20 años de instalaciones térmicas en su haber, la paja como biocombustible tiene una clara aplicación en granjas y otros establecimientos con grandes necesidades de calor, sobre todo si la paja está disponible en un radio cercano.

Buscando una caldera para paja

Una vez decidido el biocombustible, los técnicos de Intec iniciaron la búsqueda del equipo de combustión más adecuado hasta encontrar la caldera Q Plus Agro de Ventil, de 300 kW de potencia.

Filipe Valente, comercial de Ventil, explica que se trata de un equipo sencillo cuya diferencia más notable con una caldera que quema biomasa forestal es el hogar, donde se sustituye la parrilla por una chapa perforada que permite la entrada del aire primario.

Como la paja genera una gran temperatura en el encendido de la caldera, el vaso de expansión es abierto. Parte del calor sobrante se disipa en la piscina exterior. Dentro del hogar la temperatura de combustión alcanza los 800-850ºC.

Valente asegura que utilizando pacas secas, el rendimiento de la caldera puede alcalnzar el 85-90%. La propiedad ha construido una discreta sala de calderas abierta por un costado y una cubierta para acopiar la paja y que se mantenga seca.

El equipo instalado en el hotel se ha construido a medida para permitir la entrada de una paca de paja completa (2,40 m de largo y 0’90×0,90 m de anchura). La alimentación se realiza de forma manual mediante un elevador. La colocación de un sistema automático se desestimó puesto que solo hay que introducir una paca en verano, o dos durante el invierno.

Intec asegura que la instalación estará amortizada en menos de 3 años.

La caldera de paja sustituye a las de gas natural en el suministro de agua caliente para piscinas y ACS, pero el sistema energético del hotel aún cuenta con otras tecnologías renovables e inteligentes para climatizar con la mayor eficiencia.

Geotermia y aerotermia para climatizar

La instalación geotérmica aporta 400 kW, cuenta con 36 pozos de 120 metros y proporciona calefacción por suelo radiante con un COP de 5 durante el invierno.

En verano, el sistema proporciona frío pasivo haciendo circular el agua a 16-17 ºC procedente de los pozos por las tuberías del suelo radiante. De esta manera, con un consumo eléctrico mínimo –el de la bomba de recirculación- consiguen mantener una sensación de “no calor” en las estancias del hotel. Cuando es necesario, por afluencia de público en estancias concretas, entran en funcionamiento los equipos de aerotermia.

Para apoyar a la caldera de biomasa en verano cuentan con una instalación solar de 20 placas de 2 kW cada una.

En la sala de distribución se encuentran todas las tuberías que llegan de los diferentes sistemas de generación. Allí se acumula la energía en forma de agua caliente y se dirige a la temperatura requerida a los diferentes puntos de consumo.

Un colector de alta temperatura recibe el agua procedente de la caldera a 80ºC.

Otro colector de baja temperatura recibe el agua procedente de la bomba geotérmica a 34ºC en invierno y directamente a la temperatura del subsuelo en verano, cuando se le denomina colector de frío pasivo.

El colector de frío “activo” para climatización se alimenta exclusivamente con el sistema aerotérmico.

Se han colocado 5 acumuladores de agua; 3 depósitos de 2.500 litros cada uno para proporcionar agua caliente; uno de 1.000 litros para calefacción y otro de 1.000 litros también para climatización fría. Además, junto a la caldera se construyó un gran depósito pulmón de 16.000 litros.

Control y gestión de la energía

Intec ha desarollado su propio software de gestión con el que dirigen los centros de producción de energía controlando los puntos de consumo. Con su Box4Control, el cliente, y también la ingeniería, de forma remota, vigilan temperaturas, alumbrado, horarios… con lo que consiguen reducir el consumo de forma notable.

Por ejemplo, gracias a la aplicación, cuando se cierra una reserva en el hotel el sistema precaldea de forma automática la habitación. Además, permite limitar las temperaturas máxima o mínima para evitar derroches por un uso indebido del sistema de climatización por parte del huesped, o apagar la calefacción si se ha dejado una ventana abierta, entre otros.

Costes

La instalación de la caldera de paja ha contado con una subvención del 30% concedida por el Gobierno de Aragón y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional bajo la consigna de “conseguir una economía más limpia y sostenible” con recursos autóctonos y renovables.

En total, el presupuesto de la instalación sin obra civil –que fue ejecutada directamente por la propiedad del hotel- ha sido de 40.000 euros e incluye la caldera, la instalación hidráulica y el sistema de gestión.

Ana Sancho/Bioenergy International

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