El trasiego de los pellets desde la fábrica a la estufa influye en sus propiedades y comportamiento al entregar energía. Cómo realizar el transporte y almacén del pellet para mantener sus características es lo que recoge la Guía Básica de transporte y almacenamiento de pellets de madera que ha elaborado la Asociación Española de Valorización de la Biomasa, AVEBIOM.

El documento recoge las precauciones y medidas de seguridad más importantes a tener en cuenta pero, como apuntan los técnicos que lo han redactado, el diseño de un almacén, la logística de pellets o la utilización de un silo son actividades complejas y deben ser analizadas caso por caso.

Transporte y entrega de pellets

Algunas de las recomendaciones básicas para el manejo del pellet a granel:

  1. los pellets no pueden mojarse por lluvia o condensación, ya que son hidrófilos.
  2. además deben manejarse con cuidado para que no se generen finos o se contaminen con otras sustancias.
  3. en caso de suministrar pellet ENplus®, los vehículos deben estar equipados con un sistema de pesaje calibrado.
  4. Las mangueras deben estar recubiertas para minimizar la abrasión e incluir un sistema para evitar que se escape el polvo.
  5. Siempre se debe apagar la caldera antes de la entrega, salvo que expresamente el fabricante lo permita.

Ubicación del almacén

Cuando se diseña la instalación -sala de calderas y localización del almácen para el pellet- debe tenerse en cuenta las dimensiones del camión en el punto de entrega para facilitar su maniobra. Incluso en el caso de que el suministro se realice con manguera, la longitud debe ser lo más corta posible y en conjunto no superar 30 metros de longitud. Además, todos los cambios de dirección deben realizarse con el menor número de codos posible y siempre que sea posible conviene evitar los de 90 grados. Los acoplamientos de llenado deben estar a una altura máxima de 1,8 metros y ser del tipo “Storz A”.

Qué tipo de almacén elegir:

La elección del tipo de almacén y su volumen depende del sistema de distribución y suministro de biomasa, de la necesidad anual de biomasa y del espacio disponible para caldera y almacén.

Puede ser prefabricado: silo textil, depósito subterráneo o tolva, o de obra: con suelo horizontal o inclinado.

En cuanto a las dimensiones, la Guía aconseja una capacidad mínima suficiente para dos semanas de máximo consumo.

El requisito más importante para almacenar pellets en buenas condiciones sin afectar a sus propiedades es hacerlo en un lugar seco. Si no se puede garantizar la ausencia de humedad, la Guía recomienda un almacén prefabricado de tipo silo flexible o depósito subterráneo. Además, el almacén debe estar construido con materiales que no contaminen los pellets por abrasión o desmoronamiento de la pared.

Limpieza y seguridad en el almacén

El almacén de pellets debe limpiarse al menos cada dos años antes de la siguiente entrega, especificando la Guía que será cada año si la capacidad del almacén es superior a las 15 toneladas.

Los autores de la guía resaltan la necesidad de garantizar la seguridad en los almacenes cerrados, ya que conllevan un riesgo, y minimizar el número de intervenciones respetando unas normas de seguridad.

La Guía hace mención especial al monóxido de carbono: antes de entrar a un almacén se debe ventilar al menos 15 minutos. Si la capacidad es superior a las 10 toneladas se debe medir la concentración de CO (obligatorio en algunas legislaciones nacionales). Estas medidas de seguridad y otras se deben indicar de forma clara a la entrada de los silos o almacenes.

Más información en AVEBIOM

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.