La empresa austriaca CONA ha desarrollado un sistema de secado solar de biomasa muy eficiente que permite reducir la humedad de una pila de astillas del 50% hasta valores inferiores al 20% en tan solo una semana durante el verano.

El colector solar de aire incorpora una tecnología patentada de absorción de la radiación que alcanza un rendimiento máximo de 720 W/m². El absorbedor lleva 5 capas de intercambio en aluminio para una buena transferencia del calor. Su permeabilidad al aire oscila entre 20 y 120 m3/m2/h.

Los 144 m2 de colectores solares con una capacidad de 103 kW que la familia Berger ha colocado en el tejado de su granja proporcionan la energía necesaria para secar 2600 m3 de astilla al año para su propio consumo y vender a pequeñas centrales térmicas, otras granjas y a un centro de jardinería. Con una potencia de 2,9 kW, la granja produce 610.000 kWh de energía en forma de astilla seca. Un rendimiento muy interesante.

La astilla se almacena bajo techo y sobre un suelo modular inclinado con ranuras, también patentado por la empresa. Cada módulo de suelo se corresponde con un colector, de manera que el sistema es facilmente escalable.

El ángulo de inclinación del suelo es el mismo que el natural de una pila de astillas, lo que permite que éstas no deslicen facilitando su manejo y colocación de abajo arriba y su extracción una vez secas. Además, de esta manera las astillas no están sometidas a excesiva presión por su propio peso y los ventiladores para impulsar el aire a través de la pila pueden ser de menor potencia y, por tanto, de menor consumo y coste.

Las ranuras del suelo inclinado facilitan la circulación del flujo de aire a través de la pila de astillas húmedas y no se obstruyen ni con las partículas de menor tamaño.

El aire calentado en los colectores es impulsado por ventiladores y conductos aislados hasta la cámara de secado, situada detrás del suelo inclinado y aislada del muro de obra por planchas de poliestireno expandido y cámara de aire, donde se mezcla con aire ambiente antes de salir por las ranuras y secar la astilla. Cuando el aire se calienta en un espacio cerrado, su humedad relativa desciende y aumenta su capacidad para absorber el agua de las astillas, de manera que el proceso se vuelve más eficiente y se necesita menos volumen de aire para secar.

secado solar de biomasa CONA panel_p_miniEl técnico comercial de CONA, Achim Astecker, asegura que incluso en pleno invierno, un día nublado está llegando a la superficie una buena cantidad de radiación. En verano, claro, ésta se multiplica por 8. Los costes eléctricos por el funcionamiento de los ventiladores varían en proporción inversa a la cantidad de radiación disponible, de manera que en verano puede llegar a 20 c€/m3 y en invierno ascender a 50 c€/m3.

Asegura que sólo se necesitan 0,01-0,03 kWh de energía eléctrica –para los ventiladores- para secar 1 kg de agua contenido en las astillas, equivalente a entre 2 y 4 kWh de energía eléctrica por m³ de biomasa.

En los 3 días previos a la visita, tiempo nublado a finales de febrero, se habían secado 15 cm de espesor de la pila pasando de un 50% a un 20% de contenido de humedad.

Más información en www.cona.at

Publicado en BIE35 · Primavera 2017

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