La demanda y uso de pellets de madera aumenta como alternativa renovable a los combustibles fósiles. Una reciente tesis de la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas (SLU) ha analizado cómo varía el beneficio climático del uso de los pellets a lo largo del tiempo.

La biomasa se considera de forma habitual neutra en emisiones de carbono en los cálculos climáticos -la cantidad de dióxido de carbono emitida durante su combustión es absorbida simultáneamente por la vegetación en crecimiento-.
“En la evaluación convencional del ciclo de vida, todas las emisiones del sistema estudiado se suelen resumir en un solo pulso, independientemente del momento en que ocurran, pero este enfoque pasa por alto los flujos temporales de dióxido de carbono (CO2) entre el suelo, la biomasa y la atmósfera conectada con los sistemas de bioenergía”, explica la Doctora Charlotta Porsö de la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas (SLU) en Uppsala, Suecia.

Considerar el tiempo

En su tesis doctoral –“Time-dependent climate impact of production and use of wood pellets from short rotation forestry and logging residues”- Porsö ha desarrollado un método para evaluar los efectos climáticos a lo largo del tiempo, teniendo en cuenta tanto las emisiones fósiles como las biogénicas en la producción y uso de los pellets de madera.

La tesis propone un nuevo enfoque para el análisis de ciclo de vida de la producción y uso de los pellets, teniendo en consideración tanto el momento en el que se producen como la magnitud de los gases de efecto invernadero

El método se aplicó para calcular el impacto climático de tres sistemas diferentes de producción de pellets de madera para usos energéticos en Suecia: producción en rotación corta de chopo (Populus spp.) y sauce (Salix spp.) en tierras de barbecho del centro de Suecia; eucalipto en corta rotación (Eucalyptus grandis) en tierras agrícolas abandonadas de Mozambique; y restos del aprovechamiento final de un bosque de abeto (Picea abies) en el norte de Suecia.

Todo mejor que el carbón

El principal hallazgo fue que los tres sistemas de obtención de materia prima para fabricar pellets de madera evaluados por Porsö resultaban ser una mejor alternativa que el uso de carbón fósil para producir calor y electricidad desde una perspectiva de impacto climático, tanto en términos de potencial de calentamiento global (GWP) como de cambio de la temperatura media global de la superficie (ΔTS).

El establecimiento de plantaciones forestales de rotación corta en antiguas tierras agrícolas, tanto en Suecia como en Mozambique, conllevó fijación de carbono en forma de biomasa viva y de carbono orgánico en el suelo que dio como resultado un ΔTS negativo inicial. En otras palabras, ambos tenían un efecto de enfriamiento en la temperatura.

Porsö señala que con el paso del tiempo este efecto de enfriamiento irá disminuyendo a medida que se alcanza un estado de equilibrio, mientras que el efecto de calentamiento debido a las emisiones de GEI del sistema de producción de los pellets continua aumentando, lo que da como resultado un efecto de calentamiento neto en el tiempo.

Los pellets de madera producidos a partir de restos del aprovechamiento final de un bosque boreal de coníferas en el norte de Suecia dieron como resultado un ΔTS positivo. Las emisiones netas de CO2 biogénico fueron las que mayor efecto tuvieron en la temperatura, mientras que las emisiones de GEI procedentes del aprovechamiento y el transporte fueron de menor importancia.

Sin embargo, Porsö subraya que incluso este sistema tiene un impacto climático mucho menor que el uso de carbono fósil.

“Desde el punto de vista climático, resulta beneficioso reemplazar el carbono fósil con pellets procedentes de cualquiera de los sistemas que he investigado. Y aunque se utiliza energía para fabricar pellets, se obtiene de ellos entre 7 y 11 veces la energía primaria invertida”, afirma Charlotta Porsö.

La electricidad representa una gran parte del aporte total de energía primaria utilizada en el proceso de fabricación del pellet, por lo que cuanto mayor sea la proporción de electricidad renovable, menores serán las emisiones GEI.Porsö también señala que los pellets torrefactados dieron mejores resultados desde el punto de vista climático debido a su mayor eficiencia eléctrica y a que participa en la cocombustión con carbón en mayor proporción que los pellets de madera normales.

Fuente: Bioenergy International

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