Más de 125 académicos de ambos lados del Atlántico han unido sus voces en defensa del papel de la bioenergía sostenible para lograr una economía baja en carbono a petición del grupo de trabajo sobre tecnologías de la bioenergía de la Agencia Internacional de Energía (IEA Bioenergy).

Los académicos han coincidido en que el informe “Woody Biomass for Power and Heat: Impact in the Global Climate”, editado recientemente por el think tank británico Chatham House, no ofrece una visión objetiva concordante con la posición de la ciencia respecto a los efectos de la bioenergía en el clima.

El informe se suma al creciente número de declaraciones engañosas sobre el impacto de la bioenergía en el clima a escala global justo cuando el debate en la UE sobre su futuro energético está abierto.

Las conclusiones principales y las recomendaciones específicas para las políticas que contiene el documento se basan en afirmaciones sin fundamento y argumentos erróneos, afirman desde la IEA Bioenergy, después del análisis realizado por miembros con experiencia reconocida a nivel mundial en producción de biomasa, contabilidad de carbono y sostenibilidad de la biomasa

Interpretaciones erróneas

Los expertos de la IEA Bioenergy han identificado 3 cuestiones que el informe interpreta de forma errónea y que acaban llevando a sus autores a proponer unas recomendaciones para formular políticas poco acertadas:

  •  Efectos climáticos y neutralidad de carbono de la bioenergía. El informe interpreta de forma errónea el impacto que suponen los aprovechamientos forestales en el stock de carbono, propone un enfoque equivocado de los balances de carbono a corto plazo y exagera el valor de mitigación del cambio climático de los bosques que permanecen sin aprovechamiento. Supone que los bosques no se aprovecharían nunca y continuarían creciendo si no se utilizara biomasa para usos energéticos, lo que no se corresponde con la realidad.
  • Mercados y sistemas bioenergéticos y de productos forestales. El informe considera que la madera en rollo es la principal materia prima utilizada para fines energéticos, pero la realidad es que en la UE los subproductos y residuos de la selvicultura constituyen la materia prima más común. Además, la bioenergía puede inducir a los propietarios forestales a plantar más árboles e invertir en prácticas de ordenación forestal sostenible. El informe ignora casi por completo el papel que la bioenergía puede desempeñar en el apoyo a la necesaria y urgente transición del sistema energético.
  • Criterios de sostenibilidad. El informe no reconoce que la bioenergía forestal no es una entidad aislada, sino una parte más del sistema de gestión forestal, de la selvicultura y de la industria energética que también genera productos materiales. Por lo tanto, no es razonable esperar que el mantenimiento del stock de carbono en los bosques quede garantizado aplicando criterios de sostenibilidad sólo a la categoría de bioenergía.

Recomendaciones e invitación a debatir

En la conclusión principal del informe, el autor propone que “los criterios de sostenibilidad se empleen para apoyar unicamente la transformación de residuos obtenidos a partir de fuentes legales y sostenibles”. La IEA Bioenergy y los 125 científicos se han mostrado en profundo desacuerdo con esta recomendación y lanzan un mensaje a Chatham House para que la reconsidere:

“Invitamos a Chatham House a entablar un debate más serio y sustantivo con técnicos expertos como los integrantes del IEA Bioenergy para revisar sus recomendaciones. El desarrollo de la bioenergía y la bioeconomía en su conjunto son fundamentales para lograr una economía baja en carbono“, ha expresado Kees Kwant, presidente de IEA Bioenergy.
Producir biomasa de forma sostenible es posible y puede aumentarse de manera integrada con la producción de alimentos y otras necesidades humanas, tal como ha sido reconocido recientemente por FAO, IRENA e IEA Bioenergy.

En los distintos escenarios de baja emisión de carbono a largo plazo descritos en el Pronóstico de la Energía a nivel Mundial editado en 2016 por la IEA, la biomasa como recurso sostenible para obtener productos y energía es crucial para alcanzar una economía de baja emisión de carbono de manera sostenible.

Más información en IEA Bioenergy

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