El fabricante austriaco de calderas de biomasa Hargassner ha puesto en marcha su primera unidad de cogeneración con biomasa producida en serie, el modelo KWK, integrada en una red de calor cercana a su fábrica de Weng im Innkreis.

A las dos calderas existentes, una ECO HK 200 y otra ECO HK 300, que suministran energía a la red de calor de Weng se ha añadido el equipo de cogeneración KWK que aporta 65 KW térmicos a la red y genera otros 20 KW eléctricos.

La instalación se alimenta con astilla; no contaba con depósito de inercia y lleva dos depósitos de cenizas de 300 litros de capacidad.

Para que la unidad KWK pueda suministrar todo el calor que requieren los edificios conectados a la red durante los meses de verano y de manera más continuada se ha incorporado un depósito de inercia nuevo de 25.000 litros. Se prevé que funcione durante ese tiempo en ciclos de un día y 2 de parada.

Al integrarse en una red de calor ya existente, podrá trabajar entre 5.000 y 6.000 horas, tiempo necesario para conseguir una buena rentabilidad en Austria.

Durante 2017 la empresa centró sus esfuerzos en optimizar el funcionamiento de la unidad KWK y reducir los intervalos de mantenimiento.

El objetivo de Hargassner en 2018 es instalar varias KWK en Austria para mejorar al máximo el sistema antes de su lanzamiento oficial en 2019.

Se trata de un proyecto demostrativo que permite a la compañía seguir innovando y desarrollando nuevas soluciones adaptadas a las demandas de sus clientes. La instalación está abierta al público y puede ser visitada con cita previa

Más información en www.hargassner.es

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