La red de calor urbana con biomasa más extensa de España hasta la fecha tiene 18 MW y 28 km de tuberías y está en Soria. El district heating que construye REBI, y cuya 2ª fase concluirá a finales de 2018, ha recibido un premio ENERAGEN 2018 y se ha convertido en un ejemplo a seguir en otras ciudades.

Hace 3 años visitamos las obras de la red de calor, que ahora mismo se encuentra en su 2ª fase. David Lafuente, director comercial de Rebi, nos explicó en el verano de 2014 los retos de echar a andar un proyecto de esta envergadura.

Hoy en día, la central genera en torno a los 45 millones de kWh/año y la red de calor llega a unos 8.000 clientes -comunidades de propietarios, colegios, hospitales, residencias de ancianos, edificios públicos e instalaciones deportivas-.  Con su expansión hacia la zona centro y sur de la capital, el objetivo es llegar a los 16.000 usuarios.

La labor comercial sigue siendo una de las claves del proyecto. Los vecinos han ido pasando de la incredulidad inicial por desconocimiento y prejuicio al “yo también quiero conectarme”, una vez que la información ha ido calando y las obras comenzaron a concretarse.

Mostrar a algunos consumidores que el cambio les beneficia económicamente, sobre todo si pertenecen a la esfera del gas natural, ha sido una labor ardua, suspira David.

La gran mayoría de los bloques de viviendas en Soria (más del 80%) posee un sistema centralizado de calefacción por gasóleo, por lo que la sustitución de la fuente de energía suele ser sencilla. Las sustituciones de redes de gas natural resultan un poco más complejas.

El ahorro que obtendrá un usuario medio de la red en comparación con su sistema de gasóleo anterior rondará el 20%. Aunque, aclara David Lafuente, “no vendemos porcentaje de ahorro, sino un precio del kWh revisable anualmente”.

La central de generación

La central de generación se sitúa en un edificio de más de 800 m² situado en el extremo NE de la ciudad, mirando al Duero, y alberga 3 líneas de generación térmica.

Cada una está compuesta por un caldera de parrilla fija de 6 MW, con dos entradas de aire secundario junto a la de aire primario que contribuyen a optimizar la combustión y alcanzar una eficiencia del 85%; el sistema de limpieza de gases -integrado por un ciclón para las partículas de mayor tamaño y un filtro de mangas para las más finas, de manera que cumplen los requisitos de emisiones de la legislación actual y futura-; y la chimenea. Las líneas han sido fabricadas y montadas por la empresa portuguesa Ventil.

Las calderas Ventil son cilindros de 4,4 m de diámetro y 6,3 m de altura, que combustionan astilla forestal al 15% de humedad. El consumo total actual es de 16.000 t/año. El silo contiguo a la sala de calderas tiene una capacidad de 150 toneladas.

Rebi pertenece al grupo Amatex, que posee líneas de producción de elementos de madera y biocombustibles, por lo que el suministro de la planta está asegurado.

En relación a la emisión de partículas, el fabricante de los filtros de mangas asegura una reducción de los niveles de partículas PM10 con valores máximos de 40mg/m³.

Agua caliente hasta el último rincón

Dos depósitos de inercia de 50.000 litros cada uno y una tercera unidad de 5.000 litros recién instalada junto con un doble sistema de rebombeo consiguen llevar el calor a todos los usuarios. El agua llega al intercambiador de calor del consumidor más alejado a 75-80ºC.

En cada inmueble que contrata el servicio, la empresa ha instalado una subestación de intercambio, lo que permite también facturar solo por la energía consumida en la vivienda o inmueble.

Extender las tuberías por la ciudad entraña diversas dificultades: desde la planificación de los cortes de calles y minimizar las molestias a los vecinos, al estricto replanteo de las zanjas nuevas necesario para no dañar la infraestructura existente. Lafuente señala que, además de contar con la cartografía disponible, han realizado trabajos de georradar para identificar con toda exactitud la ubicación de saneamiento, agua, gas natural, electricidad…

Para conducir el agua caliente han elegido conducciones rígidas preaisladas del fabricante francés Inpal. Bajo la cubierta exterior de polietileno de alta densidad se sitúa la espuma aislante de poliuretano inyectado y finalmente el tubo de acero por cuyo interior circula el agua caliente. Los diámetros oscilan entre DN500 (medio metro) en la salida de la central y DN65 en el consumidor más pequeño.

La empresa burgalesa LarmSteel se encarga del delicado trabajo de soldadura: ada 12 m, el tramo más largo de tubería posible, es necesario realizar una soldadura que a veces requiere doble pasada y radiografía, e incluso otros procedimientos para certificar que no tiene fugas. Soldar tubos DN500 les puede llevar alrededor de una hora y media.

Un sistema de sistema de comunicación por fibra óptica permite la gestión y el control del servicio a los clientes de modo centralizado y una detección de averías en tiempo real.

La obra ha contado con financiación de los fondos del ICO y de Suma Capital.

Rebi cuenta con el apoyo de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl); el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) del Ministerio de Medio Ambiente; el ayuntamiento de Soria; el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN); y la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (AVEBIOM).

Publicado en BIE25 – Otoño 2014

 

2 Respuestas

  1. Bruno

    Cuidado, la unidad de energía es kWh, no kW/h. Revisad la errata:
    “Hoy en día, la central genera en torno a los 45 millones de KW/hora/año” –> Sería kWh/año

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