Una granja avícola de Jaén instalara un sistema de suelo radiante inteligente que funciona con dos calderas de biomasa de 800 kW en total y el apoyo de un sistema fotovoltaico de 47 kW para suministrar calefacción y electricidad a las cuatro naves de 2000 m2 cada una.

La empresa Ecoeficenter ha ejectuado este proyecto para dotar a la explotación avícola de una elevada eficiencia energética, autogestionada y automatizada, cumpliendo todas las normativas de bioseguridad y de calidad ambiental.

El proyecto se plantea en dos fases: en la primera, ya completada, se han construido dos naves avícolas de 2.000 m2 cada una, y en la segunda se añadirán dos naves más de las mismas dimensiones. El diseño de las naves proporciona el mayor confort a los broilers, estabilidad y continuidad de suministro energético al granjero.

Importancia del control ambiental

Un buen control ambiental en una granja es fundamental para obtener animales más sanos, mejor formados y con un menor coste por kilogramo de pollo.

Las variables del control ambiental más importantes son la temperatura y humedad de la nave, la calidad del aire y la iluminación. Todas ellas han sido analizadas y optimizadas.

La calefacción es uno de los sistemas más importantes para lograr un buen rendimiento en la industria avícola. Un ambiente con temperatura constante no sólo evita la mortandad de las aves, sino que mejora la asimilación de alimentos y, por tanto, asegura un buen crecimiento y peso final mayor.

Para elegir el sistema de calefacción se tuvo en cuenta la zona geográfica, las características del terreno y el tamaño de las naves. Cada nave alberga 20 animales por metro cuadrado y tiene unas necesidades de temperatura cambiantes a lo largo de los 56 días de engorde. En total nacen 40.000 pollos por camada. En un año se producen cinco camadas, lo que supone una producción total de 200.000 pollos.

La iluminación, por otro lado, se ha distribuido de forma homogénea, adaptándose a las necesidades específicas de los pollos en cada momento. Es de bajo consumo led y autorregulable y su período de amortización es de tres años.

Las condiciones de humedad y calidad del aire se controlan gracias a 5 sensores que envían su señal a un ordenador Viper Touch, especialmente configurado para gestionar la climatización y producción de naves avícolas.

Además, se ha instalado un sistema cooling para optimizar las condiciones de humedad y temperatura y ventilación túnel, que garantiza el máximo equilibrio y uniformidad independientemente de la estación del año y las condiciones ambientales exteriores. Para una ventilación mínima se han instalado recuperadores de calor.

El sistema

Una caldera policombustible Herz modelo Firematic -de 400 kW y una eficiencia del 96%-, con el apoyo de las placas fotovoltaicas produce el calor que se emite a través del suelo radiante.

El sistema híbrido diseñado proporciona el mejor índice de salubridad y eficiencia energética. La caldera garantiza el 100% de las demandas energéticas y se puede monitorizar y controlar desde cualquier dispositivo móvil.

El suelo radiante se ha instalado por zonas, de manera que la temperatura en cada una de ellas puede controlarse de forma independiente y remota según las necesidades, lo que mejora la eficiencia global en un 25%. Por otro lado, la inercia térmica del suelo permite, además de ahorro energético, mantener en buen estado y siempre seca la yacija evitando así enfermedades como la pododermatitis y disminuyendo el olor a amoníaco derivado de las deyecciones.

Otra ventaja del suelo radiante es que no genera ruido, como puede ocurrir con otros sistemas de calefacción, y permite un espacio diáfano que facilita la limpieza.

Alimentar el suelo radiante con una caldera de biomasa consigue rendimientos muy elevados. La instalación trabaja a menor temperatura que otros sistemas –por ejemplo, las bombas de calor-, lo que implica menores pérdidas en la red de tuberías y aumenta los ahorros energéticos y la durabilidad, como reconoce José Antonio Moreno, de la Universidad de Lérida. El sistema proporcionará unos ahorros del 60% comparado con un sistema convencional de gasoil y electricidad.

Hueso de aceituna: combustible “km 0”

El biocombustible elegido es hueso de aceituna, por la situación geográfica de la granja y por sus excelentes características: reducida humedad (en torno al 13%) y elevado poder calorífico (4.440 Kcal/kg). Su combustión es muy eficiente en términos de energía obtenida, coste e impacto ambiental.

El hueso de aceituna consumido será de kilómetro cero, ya que Jaén es un mar de olivos y oro líquido donde se concentra cerca del 45,7% de potencial energético de los subproductos de la industria olivarera andaluza. Esto implica una importante reducción de emisiones de CO2 de la instalación.

La instalación

La sala de calderas de la primera fase se ubica entre las dos naves -de 14×150 m y 3 m de altura-, construidas en paralelo. En su interior se dispone la caldera Herz de 400 kW –con sistema de regulación T-CONTROL que permite controlar todas sus variables de funcionamiento de forma remota-, y dos depósitos de inercia de 2.000 litros cada uno. Un silo metálico adyacente permite almacenar 58 m3 de biocombustible.

El tubo emisor de calor es de polietileno reticulado de alta densidad de 2 mm de diámetro. Es de la marca RDZ y es conforme con las normas UNI EN ISO 15.875 y la DIN 4726.

Las naves están aisladas con panel perfilado de alta densidad para reducir las pérdidas de calor y por tanto el consumo de energía. El panel aislado es de poliestireno sinterizado con una elevada resistencia térmica (conforme a la norma UNE EN 13163).

El panel perfilado está dotado de encajes en los cuatro lados para una perfecta unión entre los paneles; la superficie superior está perfilada con pivotes de 27 mm para alojar los tubos de polietileno reticulado.

El panel industrial perfilado de RDZ tiene una conductividad térmica de 0,033 W/(m*K), un espesor aislante de 20 mm y un espesor total de 47 mm. Además, la cinta perimetral instalada absorbe las dilataciones del suelo y evita los puentes térmicos.

La instalación fotovoltaica consta de 190 módulos solares de alto rendimiento con una potencia nominal unitaria de 250 W y una tensión nominal de 30,2 V. La energía que no se consume se acumula en 48 baterías estacionarias OPzS.

Es un proyecto CLIMA

La instalación de Ecoeficenter recibe financiación climática por la reducción de emisiones de CO2 que consigue, a través de la convocatoria CLIMA promovida por el Fondo de Carbono FES-CO2 del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Su presupuesto es de 265.000 € y gracias a él se reducirán las emisiones de CO2 en aproximadamente 568 t/año.

 

Elisabeth Guillén

Directora de marketing y comunicación en Ecoeficenter

Artículo publicado en BIE31

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